Mono homo

Derrama el pajarillo su canto lascivo,
pero el hombre no lo entiende.
La tierra baila su danza dextrógira
y amanece en Estanbul.
El hombre no lo entiende.
El jardín cercano a mi casa
es tan salvaje como todo el Masái Mara.
Un mono altivo y egoísta, abraza inerte la tierra
y se pudre en el suelo siguiendo la ley eterna e ineludible.

Marzo del 2017

No hay actitud mas acertada, que la de desenmarañar el tiempo
sin más pretensión que la de poder huir de la trinchera,
escapar del campo de batalla, y plantar unas margaritas.
Sentarse a ver como crecen, sentir su fragancia y percibir su belleza.
No hay más camino que esperar a que se arríen las banderas
y se icen las personas, como trepando por la cucaña.
Que se marchiten los mapas políticos y florezcan los físicos,
creciendo los bosques en ellos, sobre el papel, que los mató, una vez.
Que desaparezcan los gentilicios, pero que perduren los lugares,
y que se invité a todo el mundo a cobijarse allí.

Aquella música...

Provenía, aquella música, del envés de las hojas,
del tintineo alegre de la lluvia de ayer,
de la futura ocurrencia de los dedos, la boca y el alma.
De los bosques que están adentro, escondidos en la ciudad,
de las sonrisas de nuestros hijos y nuestros padres.
Yo que sé de dónde venía..., ni adónde iba...
Se acercaba, ya medio tocada por otros, pero sin un título,
sin un ritmo, ni una tonalidad. Sin ser de nadie, pero siendo de todos.
Naciendo y muriendo en un mismo instante,
bailada y llorada  en el mismo compás
por una plañidera que se ríe a carcajadas.

Dónde está mi revolución...

-¡Camaradas!:
Mientras yo sea vuestro líder,
Seremos humildes pero dignos...
Mientras yo sea vuestro líder,
A nadie le faltara “algo que llevarse a la boca”.
Y además, se establece
que la hora oficial de almorzar,
será la una del mediodía.

-Camarada, a mi me gustaría más
comer sobre las tres de la tarde...

-Lo siento, pero en esta revolución
se comerá siempre a la una.

-Es que yo preferiría a las tres...

-¡Pero vamos a ver, camarada!,
¿por qué quieres comer
a esa hora?

-Pues la verdad, prefiero comer
a las tres, porque tú quieres
que coma a la una.

Take this Waltz

No me acuerdo de haber visto
colores llamativos en tu ropa.
Sólo recuerdo el negro y el gris.
Lo mismo que en tu voz.
Pero cuando tus palabras se convierten en poesía, 
sale un arco iris extraño y luminoso, 
lleno de colores que se ven muy adentro,
y giran y giran como bailando un vals,
rítmico y caleidoscópico.
Descansa cual faquir,
tumbado eternamente 
sobre tus versos afilados.

Miles Dewey Davis III

Flores creciendo en el metal brillante.
Arpegios de sol y tormentas tropicales.
Fuego congelado y nieve evaporándose.
Tintineo de gotas de lluvia despreocupada.
Calambres que nacieron de tu cuerpo curvado.
Tus cuerdas vocales, se mudaron dentro de tu trompeta,
y desde entonces susurras todas las noches.

Renacer...

Como todos los años,
como hacen todos los seres vivos,
me agosté en el ocre otoño
y broté verde en primavera.
Y aunque el tiempo se retorció,
e intento que mi muerte fuera eterna,
los rayos de luz sobre la clorofila,
descongelaron mi alma, una vez más.
Esta es la verdadera lucha,
un duelo simétrico ante el espejo.

Nana de lluvia

Sigue cayendo la lluvia
Sobre los tejados rojos,
Y su nana de melancolía
Nos empapa a todos.
Golpea tu ritmo sordo,
Sobre los adoquines,
Taconea tu cante hondo.
Purifica toda la tierra.
Ninfas líquidas de agua viva,
Traviesas e insolentes,
Que a unos besan,
Y a otros muerden,
Y a todos nos anegan el alma.
¿Cuantos versos transparentes
Inspirasteis a los poetas, empapados,
Y yacentes sobre vuestro
llanto?

A una estrella...

Hay una estrella en lo alto,
llorando lagrimas de leche,
que escurren en la noche negra.
¿Dime por que estas tan triste,
estrellita, siendo tan hermosa?
¿Por qué se derrama tu pena
si hay una luz de esperanza,
que anuncia la mañana?
-El astro me mira extrañado-
¿Triste yo?.
Pues me acaba de hacer una
metáfora, otro insensato como tú,
en la que sugiere, que llevo
toda la noche partiéndome de risa.

Primavera

Cada árbol es un ático con vistas
con una cigüeña asomada
tejiendo la primavera.
Aún se siente fría, la norteada,
entre los chopos de la alameda.
Pero hoy he visto una luz distinta,
que se torna en blanca alborada,
alumbrando la noche entera.
Entona su melodía callada,
Que te ilumina por la vereda.

Mañanas

Cristales de puro hielo,
en la mañana desnuda,
cortocircuitan el cielo.
Brillan como un cuchillo,
ávido de muerte blanca.
Clavan su luz en la cara,
en las manos ateridas,
y en los ojos somnolientos
que desafían la helada.
Náufragos desorientados
caminan por las calles.
Se asemejan a narvales,
salvajes y fantasmagóricos,
Exudando su hálito vital.

Corre...

Corre hacia algún lugar escondido
en dónde no halla predicadores,
hipotecas, regulación del aparcamiento,
fondos de pensiones, televisión por cable,
eventos deportivos...
Bancos que financien tu miseria,
y multipliquen su riqueza.
Empresas que chupen tu sangre,
para mejorar su productividad.
Credos que debas profesar
por el articulo 33.
Huye de los individuos fabricados en serie,
clonados de una materia vulgar, y descolorida.
De la falta de creatividad.
De la ausencia de naturalidad.
Escapa de la gente perfecta,
como de la peste, y frecuenta a las "personas"
si quieres aprender del comportamiento humano.
Crece como una flor...
 salvaje,
       callada,
              única,
                    inocente
                            libre.

Poemas que me encuentro...

Bar el Grifo. León 18 de Octubre 2015. 
Libre te quiero.
Agustín García Calvo.


Ciudad grande, va deprisa...

La venas de la ciudad son negras.
De asfalto negro, de escarcha negra.
Rosas y lirios de sangre llevan,
manos abiertas como azucenas.
Y otras cerradas y fatigadas,
Pútridas sombras
ajadas y viejas.

Las venas de la ciudad,
son metálicos raíles,
sepultados y largos,
como la reata de sueños
de los espectros que te miran,
siempre de paso,
allí enterrados.

Decálogo

Pasear, es estirar el alma.
Lavar lo que está sucio,
ahí dentro, y tenderlo al sol.
Si además canturreas,
y usas la cadencia de tus pasos,
como un metrónomo,
en unos pocos compases,
te sentirás feliz.
El bienestar conseguido
es directamente proporcional,
a la distancia recorrida.
Y al número de minifaldas
con las que te cruces...
Montar en bicicleta produce
un efecto equivalente,
aunque hay que prestar,
atención a la conducción.
Más de un ciclista, ensimismado,
pedaleando en un halo de felicidad,
y con el viento acariciando su cara,
ha tenido que ejecutar un rápido
requiebro, de manillar,
para no terminar abruptamente
su paseo velocípedo.
Lo de las minifaldas en bici,
Por lo tanto...con mucho cuidado...
Seamos peatones y ciclistas,
disfrutemos de nuestro camino,
asomados en un pedacito de tiempo,
que se va, perezoso y distraído.
...Que ya se fue.

Decidle al viento...

Decidle al viento que silbe su tonada,
esa que acaba de aprender,
que levante a la piedras, su alborada,
y las vista de luz el amanecer.
Despertar, paredes de caliza,
desperezaros, vigas de madera,
ventanales y galerías de antaño,
rojas tejas de arcilla y barro,
aleros tallados de filigranas.
Caminos antiguos, enseñadnos
de dónde venís, tan cegados
de soledades.
Hora es de que se vuelva rojo el llar,
y chirríen en él, el roble y el haya.
Que se escuche la xácara de los niños,
tal y como se sintió en aquel otro tiempo.
Que no reviente tu güerta de yerba verde,
que el orégano impregne las cocinas,
y la hortelana te vuelva a besar.
Que tus pies sean lláganas
que soporten tu cuerpo.
Y que este verano cálido, y perezoso,
se quede con nosotros, para siempre,
y se contagie como una epidemia del alma.

A un jilguero

Veo un jilguero desde mi ventana.
Poca cosa, dirán algunos.
sólo un pájaro pequeño,
y sin importancia.
Pero su frágil alma es de luz
rutilante e inalcanzable,
y su débil aliento,
es el suspiro de la tierra misma.
Su aire -nuestro aire- es un lienzo,
y los colores de su plumaje,
su titilante pincel.
Y cuando lo veo volar,
me pinta un cuadro.
¿Acaso pintaron siquiera
algo semejante,
Goya o Cezanne?
¿Acaso habrían sido capaces
de congelar su esencia,
y desplegar su arco iris?
Puede que sí, y entonces,
vería en su retrato,
el insignificante jilguero
de mi ventana.

Pequeños mundos de papel.

Hay mundos ocultos, que casi nadie conoce,
y que, escondidos y apretados en sus cabezas,
arengan el alma exhausta de los poetas.
Lugares entre la genciana y la hierbabuena.
Entre el sueño y la vigilia de una noche de verano,
llena de aire caliente y rojo,
que explota dentro del cuerpo,
como panales llenos de miel,
que revientan de luz de ambrosía.
Entre el rocío, que al amanecer,
mana gota a gota de los sueños de los hombres.
Entre los frutos que caen inertes en Otoño,
repletos de vida, sobre la tierra.
Entre los niños que van a la escuela,
estrenando y adecentando la mañana.
Entre el viento que viene a nuestro encuentro,
y nos habla en un extraño idioma,
que sorprendentemente, entendemos,
pronunciando palabras arrojadas al mundo,
por bocas extrañas y desconocidas.
Entre la tristeza del día que se muere,
al caer la tarde, con luces de sangre
y trinos de aves plañideras.

El mar

Si quieres sentir el mar,
has de entregarte desnudo,
pequeño y sin soberbia.
Descalzo, pero sin penar...
humilde pero riéndo.
No debes pedirle nada,
ni nada has de dejarle.
Si quieres beber del mar,
ha de escuchar tu alma,
el canto de eternidad,
de sus olas esmeralda.

Bandera

Con la luz de primavera,
que entra hoy por mi ventana,
voy a hacer una bandera,
como a mí me venga en gana.
Y no me gustan las banderas.

La voy a pintar de verde,
como el verde la tierra.
Si ponemos la simiente,
la regamos y cuidamos,
brotaremos de su vientre.

Voy a imaginar mucha gente,
descalza sobre la yerba,
y que nada sea urgente,
que ya la vida te lleva...
con el viento de poniente.

En mi pendón, ten presente,
que no hay ricos ni pobres,
religiones ni creyentes.
Ni leviatanes ni dioses,
ni reyes condescendientes.

Y que nos dejen estar
en el bosque de colores,
y podamos encontrar,
un campo de negras flores,
si lo queremos buscar.

Rock

Ven gritando,
vacilando versos
en la barra de un bar,
desgañitándote,
por no volver a llorar,
vociferando,
para que no se escuchen
los insulsos poemas
que recita el amo.
Pataleando para que no
te lleve la corriente,
y poder arriar las velas,
cuando quieras,
y sentirse diferente.
Despotricando,
Para que te dejen en paz.

Sueño Cibernético

He soñado con un campo inmenso,
infinito, modelado en tres dimensiones.
Una especie de malla de energía,
creada por supercomputadores,
que a su vez, fueron creados por seres humanos.
Alberga toda la información que existe,
y se va incrementando, sin límite.
También he visto unos seres sobre el campo.
Se alimentan de él, de sus datos.
Los necesitan para sobrevivir.
Algunos son una amalgama de carne, huesos, y circuitos de silício.
Otros son enteramente electrónicos, aunque con ideas humanas,
si es que las ideas, han sido exclusividad de los humanos, alguna vez.
Están todos conectados.
Los que todavía tienen un cerebro biológico, desaparecerán pronto,
aunque no del todo, ya que replicarán sus conexiones neuronales
en un circuito digital, y seguirán viviendo...para siempre.

Abedules

La vida es un reguero,
que va escurriendo
de un nevero blanco.
Se va deshilachando,
lentamente, aunque salta y corre
y lo deja todo atrás,
siempre condenado a ir hacia el valle.
Mira a los abedules en su atalaya.
Son los únicos que soportan el viento del norte,
que abrasa sus cortezas, allá arriba.
Pero no entiende nada.
No comprende su belleza, ni su resistencia.
Su desolación o su soledad blanca y fría.
Aún así memoriza su color, su forma, sus hojas...
El reguero llega  al valle,
y se une con otros arroyos.
Mas tarde llega a ser un río
con un caudal de piedra y tiempo.
Y por fin lo entiende todo.
La risa y el llanto, las palabras que se dicen,
y las que nunca llegan a pronunciarse.
Todo lo que ha vivido, se muestra claro, de repente.
Se acuerda de los abedules.
Nieva y nieva...  blanca corteza de abedules.

Perdonad que me ponga serio....

Ya lo habéis jodido todo.
El mundo limpio y azul,
salvaje e inmutable,
guía fiel de la luz
y de las sombras.
¿Dónde estará ahora,
si en los versos del atardecer
hay sangre decadente y callada?
No hay charco en el que se pueda beber,
Solo está limpia el agua
de vuestras botellas de plástico.
Ni aire que me pueda mecer,
Sin herir con su vomito
las miserias de mi rostro.

Dime
cuando
llegará
la
primavera,
que
me
quiero
esconder
entre
las
flores,
a
mirar
las
lavanderas.

¿Adónde regresar si ya no existe
el hogar en que vivimos?.
¿Adónde soñar la brisa fresca
de la montaña, y el azul infinito del mar?
¿Adónde ir para volver a sentirnos
animales de esta tierra?

A
ver
si
pasa
ya
este
invierno,
que
florezcan
los
sollozos,
y
estirar
mi
cuerpo
al
sol,
y
mirar
los
petirrojos

Olvido 547

Si alguna vez te dejas algo olvidado en un hotel, no te preocupes. 
Lo recogen, y lo asignan un nombre como "olvido 547". 
¡Hala, solucionado!, ¡allí te queda para siempre!. 

"Olvido 547", por favor, le dije a la recepcionista, al cabo de unos meses... 
¿Podría mirar, también, si me he dejado olvidados unos versos de Pesoa 
(estos me da igual recuperearlos o no),
y un poema de Nicanor Parra, que creo estará levitando por el baño?  
Éste último sí me interesa.
Además se debieron quedar por ahí, unos besos de tornillo,
que nacieron, a la luz de las estrellas. 
Creo que estarán cerca de la cama.
Debí olvidar, un par de amaneceres perezosos y un anochecer de ginebra 
mezclado con la sonata claro de luna, que tocaba el "piano man", en el club inglés. 
Se me extraviaron también, en la ducha, unos tarareos de Ara Malikian.
(con escenificación y todo...) 
Supongo que todo esto no lo habrán encontrado..
Por cierto, díganle a la pianista, que ha sido la mejor versión 
de la sonata claro de luna que he escuchado.

Los ojos del mendigo

Pido dinero, y lo que darme quieras, 
inclinado en la calle de la vergüenza, 
veo tu cara, o siento tu ausencia, 
en el vil tintineo de una moneda. 

Mis ojos se hincharon de ver las miserias, 

de vagar por un mundo que no me interesa, 
asustados y secos están en sus cuencas. 
Miran y callan, gritan y esperan.

Tan sólo un poema

Esto es sólo un poema, 
que intenta retratar su alma, 
que se desvanece y encarna 
y se difumina en la niebla::::: 
Quiere ser, aun no es nada, 
Un eco de sordos gritos,  
Hilando nuevas tonadas. 
¡En una jaula de grillos...!

¡Que nieve, que nieve...!

Este año no nieva. 
Algo extraño está pasando hay arriba,
porque estamos en Enero, 
y ni rastro de la nieve. 
Necesitamos un cambio de color en esta ciudad.
Que se cubra de segundos plácidos y fríos,
que haya blanca excusa para todo lo imperfecto.
Quizás no nieve, por cumpla de la crisis.
A lo mejor el gobierno ha prohibido este tipo de fenómenos,
porque inciden negativamente en nuestra productividad.
Puede que ahora mismo, se esté debatiendo este tema, 
en un consejo de ministros extraordinario.
Tal vez sea, que nuestro vómito, pudre ya la tierra,
que no quiere ponerse su vestido albo.
De cualquier forma, lo único que nos queda es esperar
a que entre un frente, y baje la cota de nieve.
Y pinte de blanco -el blanco contiene todos los colores- 
nuestro interior. 

El fantasma de la Navidad...

Algún año de estos, deberíamos devolver 
la Navidad a su verdadero propietario.  
Enviarla -sin abrir- en su envoltorio,
de colores llamativos y campañillas confitadas. 
Y no me refiero a remitirsela a Dios, ni a Jehová, 
ni siquiera a Papa Noel o a Santa Claus. 
Hace ya tiempo que perdieron el control... 
Habría q devolvérsela a las multinacionales:
"Por favor guarden esto en el almacén mas oculto, 
en el lugar mas recóndito... 
O mejor aún, destrúyanlo.
¿Acaso no saben el daño que puede causar, 
en el alma inocente de un niño...?"

Deprisa...

Es moderno, y casi obligatorio, 
que en estos días, que conforman lo que somos,  
ya que son todo lo que tenemos..., 
hasta la cosas más insignificantes, 
hasta la tareas más intrascendentes, 
deban hacerse a "toda prisa". 
Incluso, atormentadamente, y con cierta desesperación. 
Si no, pareciera que fuesen algo vulgar y desfasado. 
Es un vértigo extraño, metálico, y afilado, 
que oprime la boca del estomago, como un eco 
sordo, que quiere salir, expandirse, explotar.

Ajeno a nosotros, el tiempo narra su historia: 

como el río que corre hacia el mar, 
como la lluvia que cae serena,
como los bosques que agita el viento, 
como las estaciones que se transforman, 
como los solsticios y los equinoccios, 
como el día y la noche, 
como la juventud y la vejez 
como la vida y la muerte. 

En este preciso momento somos tan sólo un pedazo de materia,
apremiado por la física. ¿Para qué corremos tanto?.

La cocina de Guti

La de Guti, es una de esas cocinas,
"de antes", con escaño y "chapa económica".
Hay un aroma a leña quemándose lentamente,
que impregna la estancia, y forma parte de ella,
como el escaño, la mesa, o el aparador.
El viento llama a la puerta, y "pica" en los cristales,
pero sabe que no tiene nada que hacer.
Dentro huele a té y a espino blanco...
Afuera brama el invierno, pero en el interior,
las horas pasan despacio, perezosas, con una galbana
de la que es imposible escapar.
Una cocina "de pueblo" es lo mas parecido 
a un útero materno, que se pueda imaginar...

Ha resistido la invasión de la legión
de electrodomésticos, al uso. 
Esa especie de inquilinos metálicos,
que nos hablan en su frío y estridente dialecto.
Si pudieran entenderse, comunicarse, ponerse de acuerdo,
creo que intentarían sublevarse. 
Nos desprecian, secretamente,
porque solamente les hacemos caso cuando necesitamos su ayuda.
De cualquier forma, no estaría de más, 
que fueran un poco más considerados, 
y pidieran las cosas pausadamente, 
en vez de espetarnos (en su idioma cibernético):
¡Oye, que ya ha acabado la lavadora!
¡Ya tienes el café caliente!....
¡Que se te queman las tostadas!

PD:
Creo que me quedaré sentado, un ratito más, en la cocina de Guti.

Comandos para ser feliz...

Hoy voy a borrar todos esos malditos archivos...
Y cargar el módulo del núcleo, felicidad.ko.
Espero que resida mucho tiempo en memoria,
...Hasta que lo "mate" otro proceso.


NOTA:

Cómo borrar esos "malditos archivos":
root@saltimbanqui:~# rm -fr malditos_archivos

Cómo cargar felicidad.ko:
root@saltimbanqui:~# modprobe felicidad.ko 

Caminito...

Hay una época en la vida,  
En la que el día y la noche,  
Son positivo y negativo  
En una fotografía. 
Una película de cine mudo 
Que transcurre a toda velocidad. 
¡Tiempo de aullar a la luna!... 
Hay una época de búsqueda, 
En la que intentamos entender el mundo, 
Pero el mundo no se debe entender...
(¡Y si lo haces...atente a las consecuencias!)

¡Gritaron!: 
Led Zeppelin, Deep Purple, 
Y Jimi Hendrix..., y Janis Joplin....  
Y había guitarras eléctricas escupiendo fuego 
Y llorando con los ojos un niño. 
Susurros que nacen hiriendo como cuchillos. 

Después todo se mezcló y se disolvió, 
En un pentagrama líquido de placer: 


 Jazz                 Raï 

        New Edge                   
                       Flamenco 
    Clásica           Folk 


Más tarde, entendí los poemas que me leía mi padre, 
Cuando era pequeño. También compredí a los que los escribieron. 
Son vagabundos intentando descifrar la vida... 

¡Recitaron!: 
Espronceda, Manuel y Antonio Machado,
(nótese que Manuel va primero)
Benedetti, Huidobro, Lorca, y Miguel Hernández. 

¡Bukowski y Nicanor Parra, también gritaron! 

Hay algo extraño y poderoso dentro de todos nosotros.  
La semilla de un árbol mágico, 
Que se pierde en las raíces del tiempo. 

Antipoema

El dilema es el siguiente: 

"Consumir", y ser consumido por el "engendro",
o pensar en una alternativa que realmente funcione. 
Mas bien, la cosa es trabajar y generar bienes de consumo, 
a cambio de dinero, para poder adquirir otros vienes (de consumo).  
No importa nada más... 
Si los artículos que compramos son de calidad, 
útiles, NECESARIOS... 
O las condiciones de quienes fabrican esos productos... 
O si contaminan el planeta, 
y los ríos que pasan al lado de nuestras casas, 
están hechos una "puta mierda"...
Estos parámetros no le importan al "engendro".  
Además, los bienes de consumo, 
NO tienen que ser perfectos y duraderos. 
Al cavo de, digamos, "cierto tiempo", 
empiezan a apreciarse, en ellos, pequeños "defectos". 
A veces simplemente, dejan de funcionar...sin más. 
Bueno, al menos, la gran mayoría de las personas,
son inmensamente felices, gracias a este sistema superior...
Con todo esto, y para que todo el mundo pueda consumir y consumir... 
-y alcanzar finalmente el nirvana- , 
arrasaremos los recursos de la tierra, 
y sobrevendrá el cambio climático y la destrucción, por doquier.
(¡joder, esto me ha quedado realmente apocalíptico!)

NOTA: Como el  lector, habrá podido observar, hay algunas faltas de ortografía. 
Es debido a la obsolescencia programada. Mi editor de texto, 
solo me permite escribir la letra "be" 1024 veces. 
Una vez alcanzada esta cifra, aleatoriamente , algunas "bes" se vuelven "uves". 
Como algunas de mis palabras favoritas, contienen la letra "be":
livertad, HOMBRE, labrar, biología, Avedul, vosque, albergue, subir, 
vagavundo, libertino..., amavilidad, viblioteca, desemvocadura, cumvre,...
...vever vino de la rivera... 
...creo que ahora, usted, debe tener un pequeño lío con la ortografía de este "antipoema".

Un poema para tí.

Un poema que trae el viento, 
Desearía yo aprehender... 
Escuchar desnudo, su lamento, 
Y hacerlo preso en el papel. 

Con versos de atinado acento, 
Lo quisiera retener, 
Disuadirlo de su intento 
De echar a volar, otra vez.

Si los rizos de tu pelo, 
Los supiera yo entender, 
Para escribirlos, despacio... 
Y que tu los pudieras leer.

Árboles.

En algunos valles del Norte, 
Los árboles tienen género femenino. 
Así, por ejemplo, se dice (cada vez menos frecuentemente), 
"La peral", "la manzanal", "la cerezal", "la nogal" (o "nogala"), etc. 
¿Cómo no van a ser hembras, si paren sus frutos, 
cuando la tierra se lo susurra al oído?
Guardan el secreto sagrado de la vida, 
con una humildad, que los hace sabios y bellos
(o sabias y bellas, según se prefiera).
¿No vivirá la belleza en la sencillez, y en lo natural?

El "Molín"

El arroyo de agua clara, 
En el bosque se escondía 
Con los "pajarines" cantaba 
Auroras y mediodías. 

Entre los robles bajaba, 
Un caminito de lluvia, 
Y el tiempo se terminaba. 
Y los segundos dormían. 

El "molín" que lo esperaba, 
Era de monte y de piedra, 
Y de castaños que sueñan 
Con el calor de la tierra. 

Los niños van a bañarse, 
Y el río ya se engalana, 
Con paragüitas se helechos 
Y libélulas de plata. 

La risa está en sus miradas, 
Y el alma, de carcajadas. 
Más puros que el agua fría, 
Más limpios que el agua clara.


Norte.

He visto a algunos hombres ir hacia el Norte.
Les ha calado la lluvia, y la llevan dentro.
El frío y la nieve han cuarteado sus rostros,
y ves la ventisca cuando miras sus ojos.
No hay que dejar que el Norte te atrape, por completo,
Porque entonces todo se queda dentro:
Las palabras se quedan dentro,
Las sonrisas se quedan dentro,
Las lágrimas se quedan dentro,
La vida se queda dentro.
He visto ha algunos hombres ir hacia el Norte,
Y meterse en las entrañas de la tierra,
Para vivir y sinvivir.
Ahora ya no bajan a la mina,
y no saben dónde ir por las mañanas.
Fuman, cuidan a sus nietos,
y hablan de aquellos tiempos.
Todavía tienen polvo de carbón en sus caras,
Y oyen bramar los barrenos, a lo lejos,
como una tormenta de verano.

¡Ven al mercado!

Me gustan los mercados...y sus circunstancias.  
Mosaicos de colores construidos con frutas y verduras.
Los puerros apilados, los tomates, las cerezas, las setas,  
Un enjambre de uvas, un caos de melones y sandías... 
¡Y que el hombre del puesto grite los precios al viento! 
También disfruto con los pescaderos que conocen su oficio,  
Y limpian una corvina, o un rey, "en menos que canta un gallo".  
Y con los carniceros, que a golpe de machete, deslían un costillar, 
O cercenan con su afilado cuchillo, un solomillo de ternera. 
Me agrada, que aquel artesano, con su eterno aroma de cuero, 
Me enseñe sus carteras y sus botas.
Ha creado algo que no existía, y por eso me gusta. 
...Y el zapatero remendón, y su universo de zapatos, 
Hormas, cordones y hebillas, girando en completo desorden.  
Prefiero las panaderías con olor a leña, las joyerías,  
(dónde hay joyeros mirando afanosamente por sus monóculos),  
y las tiendas de ultramarinos con sus construcciones de latas de conservas. 
Me encanta ver a un afilador, persiguiendo su melodía. 
Por todas estas razones (y por algunas otras...), odio los supermercados. 

Poem inspired by a photo...

The flags of my country
Are the trees and the mountains.
In the desolated fields,
Dancing slowly over the hills,
You are on my mind.
All of you, dancing with me.
Laughing with me.



La vida es así...

Para poder subir una montaña, por muy alta que sea... 
Por muy escarpada, amenazadora y desconocida, que te parezca, 
Sólo hay una cosa realmente importante:
¡¡Tener ganas de subirla..., y disfrutar...!!


Sanlucar B.

Morirte así no es morir,
Es abrazar tu destino
Agüita de Gualquivir,
Meciéndote entre los pinos.

La luna ya va a salir
Para bañarse contigo
Y algo te va a decir
Susurrándote al oído:

Tus olas quiero sentir,

Al final de tu camino,
Soleá para vivir,
Bulerías y tanguitos.

Poemas sin metáfora

                   I

¡Hoy es el día de la alegría.!
¡Así lo declaro!
"Día mundial" de las sonrisas :)
...Y los abrazos %

Que los padres lleven a sus hijos al colegio

(Y que vayan dando un paseo...), y hagan tonterías,
Qué salten a la "pata coja"..., ¡y pierdan un zapato!

Que salgan a la calle las camareras,

Y te ofrezcan unas rosquillas,
...¡Y que te pongan un té!
...¡O un "cortito" de café!,
En el bar de la esquina....

Que todo el mundo  vaya a trabajar con un calcetín

De cada color, y que no se peine nadie.
Y es obligatorio sonreír todo el día
O al menos, no "ladrar" a la gente.

Que los presos salten las tapias de las cárceles,

¡Y que nadie les persiga!
¡Y que a nadie le importe!


                 II


Estoy buscando un lugar para vivir...

Hay gente con la que he hablado,
Que me ha dicho que también lo busca.
Lo que pasa es que ese sitio, no es un país,
Ni tiene embajada, ni una bandera...
Ni un ejército, que te defienda del invasor.
Por cierto, yo todavía no he conocido a ningún "invasor",
Pero claro, seguro que alguno habrá...
-En este lugar que te digo- no hay ningún gobernante,
Y "poder", sólo significa, "ser capaz de hacer algo".
Simplemente, cada uno toma su camino,
Sin molestar a los demás.
Cuando hablas con alguien, o vas a visitarle,
Es porque te apetece realmente.
Si hay algo que te hace reír, te ríes,
Y cuando tienes ganas de llorar, pues lloras.
Nadie se cree con el derecho de llamar a tu puerta,
Para venderte algo que no necesitas.
Ni te incordian con llamadas de teléfono,
Unas voces amaestradas, que te ofrecen la felicidad.
¡Joder!, pues esas personas no parecen muy felices...
Sólo quiero ver anochecer, cada día, sin prisa...
caminando al abrigo de un gran bosque,
Lleno de sonidos de vida, ...y de muerte,
Frondoso, interminable...

               III


El viejo saúco tendió sus manos,

Y se entregó al invierno,
Entre rastrojos de hielo
Y lágrimas de lluvia.
Cuando el otoño incendió todas sus tardes rojas,
Cerró sus ojos, como un monje que medita,
Canturreando su mantra de viento.
Sólo resiste -y resistir es lo más importante- mientras mira el horizonte.
Debajo de la corteza está su savia, medio muerta.
Todo su ser es química.
Toda su esencia es resistencia.
Ha conocido el canto de muchas aves,
Gorjeos alegres llenos de vida,
Y oscuros llantos de muerte.
Dios no envió a ningún pajarillo,
Para que entonara un canto divino,
Al cobijo de sus ramas.
No intenta ser otra cosa mas que química.
Sólo resiste, mirando el horizonte.



El saúco venció al invierno, y se despeinó de primavera.

    

















 

¿Eres un niñ@...?

Me gustaría ser un niño de mirada nerviosa y sonrisa traviesa.
Quisiera ser, ese niño, para siempre. 
Hacer preguntas inocentes, cuyas respuestas sean tan complejas, 
Que conmuevan el alma de quien las escuche.
Sentir la mañana, como si fuera un pájaro extraño,
Al que nunca he visto antes, y reírme de lo desgarbado que es, 
o enfadarme, porque no puedo alcanzarlo.
Mirar, dejando salir mis entrañas a través de los ojos,
con tanta fuerza y ternura, que hagan llorar a un asesino.
Besar atropellada y dulcemente, 
con la inexperiencia y la emoción de la primera vez.
No quiero que ese niño muera.
Que el desánimo se instale en mí, como un desierto
que invada, rojas flores, y verdes primaveras.
Que el conformismo atenace mi alma, y exprima las sonrisas
Y los llantos que me esperan.
Que la injusticia sea, la justificación de la supervivencia.
Que la risa no sea sincera.
Yo ya sé que debo hacer con ese niño.
Espero que sepas lo que debes hacer tú.

Algunas noches...

Algunas noches, sin razón alguna,
Respiran mis sueños, montañas de piedra,
Promesas de nieve y senderos de luna,
Que abrazan mi cuerpo como la hiedra.

Cómo el qassús,

Me enredan y enredan...

Tv at night

No me gustan los médicos, que al caer la noche,
Montan su hospital de campaña en mi salón,
Y comienzan a extirpar órganos
Y taponar hemorragias,
"Así como quien no quiere la cosa".
Están vestidos de enfermedad,
Igual que los carceleros visten de cárcel.
Y yo esta noche me quiero acicalar de primavera.
Comer mi tortilla de patatas....
y transfundirme un trago de vino.
Se reúnen, en torno a mí, como augures malditos
Y me diagnostican una esclerosis,
Con graves complicaciones respiratorias,
O quizás, en el mejor de los casos, una infección generalizada.
¡Si hace sólo un momento, estaba bien, con toda la vida por delante!
¡Ya decía yo que notaba unos hormigueos extraños!
Resignación compradre, resignación...

¡Si hay futuro!

Un mundo entero está ardiendo
para poder hacer el ungüento,
Que alivie sus quemaduras.
Un mundo se esta fundiendo
Sin romper las ataduras
que lo vienen consumiendo.

Los vivos se están muriendo
En sus tumbas de cemento.
Son espectrales figuras,
Que sueñan y van padeciendo,
Sofisticadas torturas,
Que todos vamos tejiendo

Ya no nos están mirando,
Los ojos que nos van guiando.
Su ceguera y sus conjuras,
Entrañas están vomitando,
Que les pagan sus facturas.
¡Morid, que os estamos matando!

Fatalismo "in brown"

Tarde de Octubre, lánguida, y premonitoria
De un viento nuevo de fría soledad.
Flor que se extingue radiante y silenciosa.
Sabes que acecha el incienso helado,
Como un animal salvaje, e invisible,
Que espera el momento de saltar.
Yo sé que lo sientes.

Los colores del bosque, se van a marchitar,
Su alegría espera el silencio.
Escarba en los montes, y golpea las casas.
Resquebraja los rostros cansados.
Los ojos miran con el alma de un loco.
Y bailan solos los huesos.

¡No me quites!

Si me quitas los hayedos, los arroyos, las cañadas,
el viento sobre las hojas, el murmullo de las xanas,
las riberas, los pastores en las brañas, las colladas,
¿dime quién seré yo, al despertarme mañana?.

Si me quitas los venados, los acebos, las cascadas,
la niebla sobre los valles, los majuelos, avellanas,
la huella del jabalí, en los "praos" de madrugada,
¿dime quién seré yo, al despertarme mañana?.

No te lleves el secreto del silbido de las hayas,
Déjame el silencio de la nieve cuando estalla,
que no siento el  susurro de los rios cuando pasan.......
si me quitas el lamento de las cosas cuando nacen.


SAMA-VELILLA
¡NO!

Prau Cortés

A contra corriente por el río de piedra,
Los vagabundos entre las peñas,
Entre las grajas, iban buscando
El horizonte en la roca tallado.

Por el sendero de los animales libres,
Entre las orquídeas y el brezo.
Se desnudan y cobijan...
A contra corriente.

Cuento de Braña

Están la xanas entre pucheros,
haciendo sopas de carrapiellos
con un poquito de hortelana
que le han robado a la "tía" Juana.

Una manzana y tres higos enteros,
y flores violetas de una genciana,
lleva buen ritmo ese mortero,
cantan y bailan...y saltan las xanas.

Está la tisana en el fresquero,
durmiendo las noches y las mañanas,
cuentan los trasgus seis lunas de Enero,
Y germina, y medra como la cizaña.

Destapa el cuenco, a la luz de un lucero,
En romería, la estantigua de la jarana,
El duende "Adiles" bebe el primero,
¡brincan las risas por toda la braña!

"Luna", traviesa, agita su pelo
Y baila una danza antigua y extraña,
Se calla el silencio en el valle cimero
¡Que gime la gaita que tañe "Candamia"!

Trigo y cebada

Los brazos de hierro de los hombres de Castilla,
Empujan los arados y acarician las semillas,
Al timón del susurro de los bueyes, navegando,
Izando por bandera, la  mañana clara y fría.

¡A todo trapo, el navío, entre las olas rojas va!
Apenas se ve ya el puerto y su sobrio faro,
Donde las aves se cobijan de la tempestad
Entre latidos de bronce y silencios dorados.

Estelas de simiente va dejando su zozobra,
Espera fria y callada, tambien nace en la mirada,
y en las almas de las gentes, hechas de trigo y cebada
¡que este invierno nunca acaba, y quiero verte en primavera!.

Sol herido, viento y agua, furia y calma, siempre frío,
Nunca amaina, noches rotas por el hielo que ha vencido,
A la luz de la mañana, y ya no es un extranjero.
¡Tu resiste como puedas, que quiero verte en primavera!

Olas de espuma

Quiere secaros, olas de espuma,
aniquilaros por ser esclavos
suspiros de nieve, de el sol y la luna.
Va a estrujaros y vaciaros
de caminos blancos y días claros.
La triste noche negra, vestida de llanto.


El rojo viento que afiló la duna,
azote de vuestros rostros,
esta tendido en la tierra,
que no quiere veros los ojos,
en ellos están la locura
y los espejos rotos,
las palabras ahogadas
que lacran los cerrojos.


Buscad una playa salvaje y olvidada,
y atravesadla con vuestro canto ronco.
Con blancos colores, volved a vestirla.
Yo también buscaré entre las flores negras,
quejidos viejos y trinos nuevos.


PETRÓLEO = dinero para unos pocos + ruina para todos
¡NO A LA EXTRACCIÓN DE PETROLEO EN CANARIAS!


Libres

Libres, agrestes, salvajes,
con los rostros altivos
y los labios capaces
de dar besos furtivos
y escupir verbos rapaces
que atruenen los oídos.

Pasear nuestros disfraces
sin explicar los motivos,
ni borrar los tatuajes
de los cuerpos doloridos,
magullados de los viajes
por caminos retorcidos.

Correr entre los paisajes
de los segundos cautivos,
para entender el lenguaje
de los bosques escondidos
y descifrar los mensajes,
antes de quedarnos dormidos.

Almas de piedra

Son nuestras almas de peñas blancas,
como las de las chovas negras.
En ellas alumbra la luz de la genciana,
lluvia, hielo y viento, se la llevan.

Hay frío y silencio de nieve,
bálsamos de la locura,
invierno que siempre vuelve
con "falispas" de amargura.

Mi alma es de yerba verde,
que se enreda en el campo,
porque mi almiar no quiere
seguir a los muertos velando.

El adios

Y se fueron, andando sobre las hayas,
tras de los carros, entre las vacas,
por esos prados llenos de agua.

¿Dónde están esos ojos que me miraban,
incendiando esmeraldas marchitas
sobre los prados llenos de agua?

¿Donde están las palabras, que aprisionamos,
todas las veces que caminamos sin decir nada
sobre los prados llenos de agua?

El velo

El velo que se desgarra
y acuchilla la luz,
ilumina el espacio en cruz
y lo resuelve en la nada.

El alba se ha rebelado,
insomnio de sueño eterno,
y se disuelve el Averno
con su contacto dorado.

Hombre con mil horizontes,
mas ninguno alcanzado,
¡quítate el traje rayado
y pierdete entre los montes!

Encina abre tus manos
y mójate con la lluvia
que se empape el alma tuya
reseca de todos los años

Anaga

Fieras las lanzas que se levantan
entre aguas blancas paralelas,
unas de espuma, otras descansan
sobre los roques en las laderas.

Cortan sus filos como navajas
el baile salvaje de la hechicera
luna y alisios avivan sus danzas,
y no quieren que la noche muera.

Dígame usted, isleño, si cuando descansa
y cierra los ojos, en el alma sincera
siente la niebla que se avalanza,
y abraza la mar, como si de ella naciera.

Hoy es 1850

La luz se volvio azul y el aire frío y pesado.
Un silencio de nieve lo envolvió todo,
mas, no pudo aplacar, ni al gélido viento del norte,
ni al grito de soledad del hombre.

Los almanaques pintaron de color blanco todos sus días,
y las horas se llenaron de necesidades brutalmente reales
y olvidadas, en otros tiempos por los que corrimos.
De nuevo, volvemos a nacer y morir con un dolor ancestral.

Las normas han desaparecido, engullidas por el hielo transparente.
Las podemos ver, bajo nuestros píes, pero ya se han congelado.
Es un engaño la impotencia que oculta su muerte.
Ahora estamos tan sólos como los cazadores.

No quería haberte matado, pero tú ibas a matarme a mí.
Ahora manda la ley antigua, que nadie ha escrito y
que estrecha nuestro camino y nos arrastra, sin remisión.
Ya no existen los segundos que duermen inútiles y baldíos.

¿Germinará el grano de trigo que alimentará nuestros días?
¿Calmará nuestra sed el agua pura de los manantiales?
¿Nacerá el animal, con su final en nuestro destino, y
desollaremos su cuerpo y trocearemos su carne?

Taganana

El orgulloso ejército fué a morir al lado de la mar.
Nunca se rindió.
Todavía se yerguen sus lanzas petrificadas y altivas.
Allí siguen aún.
Son dioses de los hombres que llegaron después, 
pero, acariciaron sus almas y sus vidas,
y no las estrecharon,
como a sus calles blancas y a sus huertos.

El pueblo de espuma es hermano el viento, y conoce bien,
la mar y el cielo,
y las aves, y su vuelo.
Allí, vive el arbol retorcido
que olvido cuándo nació, y no sabé cuando morirá,
porque el tiempo desterró la prisa y la esclavitud de lo efímero.
Nunca formaron parte de él,
y sólo habitan en nuestras almas atormentadas.




Xulió

Verde me vuelvo contigo, cuando te miro,
desde los valles, entre los riscos.

Trazos de agua, que se despeñan entre las "fayas",
con los laureles y avellanos,
entre los arces y los castaños.

Casas de piedra, con sus entrañas hasta la tierra.
Con sus paredes de musgo y pena.

Ochobre

¡Nieva castañas,
Vuelan erizos
Entre las ramas!

¡Llueve manzanas,
Repiquetean
Dentro del alma!

¡Suenan bellotas,
Sobre las hojas
Tañen su notas!

¡Duermen las nueces,
Sueñan que nacen
De úteros verdes!

¡Vuelan arándanos,
En equilibrio
Tiñen las manos!

Z-Vela

Con olas de espigas de los trigos blancos,
el viento se baña entre los campos.

Se hunde y emerge, y le grita al cielo,
baila con la lluvia con furia y deseo.

Así van marcando, siempre muy juntos
los pasos de un tango que moja los surcos.

El hombre se para, y se detiene el carro,
los bueyes exhalan su aliento cansado.

Con prisa en el alma y las manos mojadas,
desyunta a "las bestias" y las mete en la cuadra.

Se seca la ropa y se quema en la lumbre,
espera la lluvia que todo lo cubre.

Horas Verdes

Voy a trepar a los picos
y descansar en los valles,
en los prados de mis días.
Picos negros y horas verdes,
verdes horas, bienvenidas.

Voy a matar la razón,
que mi alma no la entiende
¡acabad, ya con las reglas!
que las reglas siempre mienten.
Quedo limpio, soy un hombre
(ahora veo a otros hombres)

Tengo el mirar en tus ojos,
tus ojos negros y limpios,
y tú, en los míos negros.
He parado el tiempo para verlos.